-Y como sigue el expediente?
-No sé, si querés puedo poner que el tipo se pasó 10 años contando guanacos en la puna de atacama.
-(Ríe)
-Y que cuando volví te encontré fiscal, casada, con dos hijos, querés que ponga eso?
-Si, o que él volvió casado con una muñequita jujeña, preciosa, aristocrática.
-Era una chica divina, ¿qué culpa tiene ella si no la pude querer?
-(Ríe y cuelga) Que final desagradable esta novela ¿eh?
-De mierda
(Rien)
-¿Ves? ¡No quiero dejar pasar todo de nuevo! ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ser que no haga nada? Hace 25 años que me pregunto, y hace 25 años que me contesto lo mismo: "Dejá, fue otra vida. Ya pasó, ya está, no preguntes, no pienses. No fue otra vida, fue ésta. Es esta. Ahora quiero entender todo. ¿Cómo se hace para vivir una vida vacía? ¿Cómo se hace para vivir una vida llena de nada? ¿Cómo se hace?

Con venganza: -Por favor. Por favor, pidale. Pidale que aunque sea me hable.





El secreto de sus ojos. J.J. Campanella 2009
fuck.

Sans toi, les émotions d'aujourd hui ne seraint que la peu morte des émotions d'autrefois...
(Sin ti las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer)

6 AM (ARTE)

Acabo de disfrutar dos cuadraditos de mi barra de chocolate. De esas barras grandes que te comprás para tener siempre en tu casa para un antojo. Sabes? Voy a comer otro. Por el hecho de disfrutar como me devoro algo que cuando lo necesite no va a estar. Pero Igual lo voy a comer despacio, dejando que se derrita en mi boca. ¿Qué es el arte si no? Vos sos arte. Vos sos puro arte.

Dos

No hay nada mejor que casa

Cita

"Prefiero no verte a no tener una historia que contar"

Observación, Hipótesis, Prueba (Cuento)

Ruta, oscuridad. Cada tanto un cartel. Veo pasar monótonamente las líneas blancas entrecortadas, hasta que se interrumpen dando paso a la doble línea amarilla, y definen --sin querer- la dura batalla que estaba debatiendo con mi cansancio… abro los ojos. Pero otra vez, líneas blancas, y todo oscurece de a poco. Haciendo esfuerzo por levantar mis parpados, vuelvo a sumergirme en mis pensamientos…
Tal vez será un estado de flotación y transparencia, viendo lágrimas que caen en trajes y vestidos negros, mientras te sorprendés viendo tu propia figura dentro de una caja de madera. Quizás viajás en un tren invisible a lo largo de un largísimo túnel con una luz al final, donde ves una película sobre toda tu vida. ¿Quien era el director? Algún día lo sabrás. Probablemente, un shopping sin vidrieras, sólo color blanco por todos lados, una escalera mecánica donde no ves el principio ni el final, cuando te encontrás con Pedro, un hombre barbudo, que decide si vas al patio de comidas o al estacionamiento. O...simplemente, nos despertamos en una incubadora de acrílico mientras una enfermera toma notas, y un hombre y un chico sonrientes nos miran por una ventana interna.
Escucho un sonido lejano… un fuerte estruendo. Y su voz me tranquiliza. No, no debió ser eso (debía estar dormitando). Hubo otro accidente en la ruta.

Gonzalo Alipaz

Dos o Siete (Llanto)

-Ahora voy a bajar, ponerme los auriculares y escuchar algo hasta subirme al 8, uno veinticinco, me voy a sentar del lado izquierdo y poner Dynamo o Siempre es Hoy, siempre el mismo viaje, siempre la misma canción.
-Podés cambiar de canción -dijo, tratando de agregar humor al guiso, y estalló en llanto.

Dos o Siete (Ergo)

Lo entendí. Al principio me enojé. Ergo lo comprendí. No sé qué es peor.

Dos o Siete (O Cuatro)

Y caminás con las manos en forma de pollera para que persista siempre tu figura de princesa.(Otra naturaleza de la belleza) Termino el primer párrafo y empiezo a rebobinar. Tus piernas como los pétalos de los lirios que se resisten en seguir un orden y terminan siguiendo la misma conducta. Cruzar el fuego

Dos o Siete (Geografía)

Proximamente. En proceso inspiratorio

Hoy

Definitivamente no (dicho tan suavemente que no convence a nadie)

Dos o Siete (Hueso)

Hoy mi fetiche es ese hueso

Así son las cosas

Quizás fue la mañana
en que vendados los dos
descubrimos como eran las cosas.

Y sin abrir los ojos,
nos teletransportamos
a donde desearíamos estar.

Entre Guinea y tus Savanas.
Vos no sos una chica cualquiera.


Babasónicos (Yo)

Grandes Esperanzas

Puedo tocarte o sólo verte.
Muero de pronto, vivo siempre.
Pruebo más de dos veces.
Juego con fuego.

Voy sin dormir a donde sea,
más lo pienso, más me cierra.
Lejos siempre, bien cerca.
Qué sabrás de mi inocencia?

Lo prohibido es tentador.
Quedate hasta que amanezca.
Llega el día y de vuelta
del camino la respuesta.

Voy donde no me llevan,
más adentro de la selva,
lejos de algunos idiotas,
que quieren domar las fieras.

Lo que quiere el domador,
queda adentro en una siesta.
Llega un tiempo en que resurge
el camino lo despierta.

Puedo gozar o ser inerte.
Muero de pronto, vivo siempre.
Pruebo más de dos veces.
Juego con fuego.

Voy al doble con mi apuesta,
más te quiero si te arriesgas.
Lejos de ti me di cuenta
que disfruto la tormenta.

Lo que restringes en vos
queda adentra y te envenena
Llega el día y todos vuelven,
el camino nunca duerme.


Catupecu Machu


Cargado originalmente por Laura Zalenga
Y ahora?

state of uncertainty
Cargado originalmente por mangtacio

Cerrar los ojos y sentir

-Sentí - apoyo su mano en mi pecho - así de fuerte late cuando estoy con vos

Dos o Siete (Pretensiones)

Tengo ganas de inspirarme, inspirar. Que el lugar y el momento sea perfecto. Extraño mi poca pretension. Me supera la imaginación y las ganas de vivir. Las ganas de ser libre, las ganas de que deje de existir la gravedad.

Dos o Siete (Limpia)

Juana y el veloz momento de transición entre la felicidad inocente y la tristeza histérica y a grito pelado. Nunca había visto nada parecido. Casi como una chispa de encendedor, del frío oscuro al fuego radiante. La furia contra la nada, la nada frente a la perplejidad.
Que fácil este cuerpo se volvió inerte. Que rápido dejó de crear. Esa materia te albergaba.

-¡¿Por qué no te movés?! ¡¿Por qué no terminás de bañarte?! ¡¡No te sacaste bien el jabón, hija!

Se quedó dormida, Juana. Sólo duerme bajo la ducha. Las gotas gruesas caen sobre sus pechos todavía tibios. No te quieren despertar, solo acariciarte a los golpes como siempre. Que suave e inocente te ves. Tus ojos están cerrados, sos un angelito cuando dormís. Y otra vez la paz. Siempre la paz después de ducharse y secarse. Todo es como en una fotografía, pero con el sonido de la ducha. Juana mirando el agua que corre por debajo de Agustina. Estuvo así 2 o 7 minutos, no más. Estaba tranquila. Horriblemente tranquila. Y el que decidió interrumpir su higiene diaria está ahí, pero nadie lo ve, nadie lo toca, casi no existe. Sólo creen que esta ahí porque les llegó el rumor. Y están convencidos de ello.

Agustina tiene una expresión de ansiedad. No es cara de modorra. Tiene las manos entrecerradas con jabón. Le quedaban oportunidades por tomar. El corazón tieso que se quedó con hambre de más amor. Los labios entreabiertos, y la boca llena de palabras. Pero sin aliento, con los ojos cerrados y la sangre estancada en sus venas, llena de monóxido de carbono.

Está limpia, limpia como si hubiera terminado de ducharse, pero más limpia por que no tuvo tiempo de ensuciarse.

Descansá tranquila, Agus, así después venís a estudiar historia conmigo, que te explico lo de las cruzadas que no lo habías entendido bien.

A Camila Camaño. Que descanses.


Gonzalo Alipaz

Ella Fitzgerald

Canciones de invierno que poco a poco me saturan. ¡Que frío está acá adentro!
Aunque somos libres al fin.
Que suave que es tu piel, que dulce tu perfume.
¿Por qué no nos quedamos?
Hermosa, radiante, rosada.

Dos o Siete (Leer)

Cuando veo un texto, lo primero que hago es mirar su forma. Miro de forma casi desenfocada, como para no dejarme distraer en ninguna palabra que influencie en mi degustación (sí, se podría decir que soy como un gourmet desentendido de la literatura). Observo su forma en un todo y en cada palabra. La letra muy redondita no me cae bien. Y desde ya la cursiva tiene ese nosequé pegajoso que mi naturaleza de teflón no puede soportar. El serruchito y el renglón vacio

me da un respiro, oscila lo fresco, libre, desnudo, y si tiene muchas palabras esdrújulas mejor(tengo una irrebatible afición a las palabras esdrújulas. Cada escritor tiene lo suyo).

Luego viene la parte de la lectura. Lo leo dos veces. La primera vez lo leo de forma muy superficial, como acaricio tu piel, dejandome llevar sólamente por la sensación que me produce, aunque es más tu piel la que acaricia mi mano. Me pinta un paisaje. Cada oración es un beso que tiene su introduccion, su climax y su explosión.
La segunda vez, en cambio, lo leo detenidamente. Para interpretar como yo quiera el sentido que yo tenga ganas de darle al texto hoy. Porque las artes tienen eso: no solo es el artista el que crea, sino que el receptor al darle su interpretación, tambien está creando. Y no es que sea un estructurado conservador mediocre que no puede leer algo sin encontrarle el cuentito, el principio y el final de una historia de amor, pero para mi la historia siempre está presente, inclusive en los textos en los que no hay historia.

A mi no me gustan los textos hablados. Así. Como estoy escribiendo ahora. Por lo general reviso como siete veces cada texto antes de darlo por terminado, pero sólo para llevarme la contra (que lindo es llevarme la contra. Se me está haciendo costumbre) así lo voy a considerar. Para vos Gonzalo perfeccionista y aburrido.

Gonzalo Alipaz
Minúsculos dramas personales, atendidos tan velozmente como el viento que hoy roza tu mejilla y no alcanza la mía. Y, no hablamos a terceros ni al de al lado sino de uno. De las quejas constantes, que los recovecos que nunca llena (llenas), y lo agotador y frustrante de pensar que llegaste solo y así has de morir. Paradójicamente el amor construye otra persona dentro de la ya existente, con más sentimientos ciegos, sensibles y hasta ilusos. Entonces ¿Qué es estar enamorado? Si no es más que perder los rieles y el control del mismo cuerpo, no es solo ausentarse sino tener la respiración constante de otro ser al despertar, terminar de comer o hablar.

Mara Esquibel
Hoy: BASTA

Ama dejarme así

El móvil de Hansel y Gretel

Anoche le contaba a la Nina un cuento infantil muy famoso, el Hansel y Gretel de los hermanos Grimm. En el momento más tenebroso de la aventura los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer. Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: “No importa. Que lo llamen al papá por el móvil”.
Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura —toda ella, en general— si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años. Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.

¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un teléfono móvil en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?

La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.

Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.
Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa. La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler.)

Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:

M HGO LA MUERTA,
PERO NO STOY MUERTA.
NO T PRCUPES
NIHGAS IDIOTCES. BSO.

Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción “Banda ancha móvil” de Movistar.

Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados. La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría "Cien años sin conexión": narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el messenger.

La famosa novela de James M. Cain —"El cartero llama dos veces"— escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría ’El gmail me duplica los correos entrantes’ y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, "Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura", la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.

En la obra "El jotapegé de Dorian Grey", Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.

La bruja del clásico "Blancanieves" no consultaría todas las noches al espejo sobre “quién es la mujer más bella del mundo”, porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90€ la conexión y 0,60€ el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.

También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.

Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.

Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa.La telefonía inalámbrica —vino a decirme anoche la Nina, sin querer— nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.

Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá. Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador. ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.

Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.Nuestras tramas están perdiendo el brillo —las escritas, las vividas, incluso las imaginadas— porque nos hemos convertido en héroes perezosos.


Hernán Casciari

Te quiero como sos

Te quiero como sos.
¿Te quiero como sos?
¿Quiere decir que incondicionalmente, según cambie una persona, se la va a querer? Que no se malinterprete. Uno tiene que intentar desdecir todas las veces que dijo esta estúpida frase. Es como firmar un cheque en blanco.
Es, para mí, lo que uno dice cuando piensa "te quiero porque sos como yo quiero que seas".

¿Cómo podés querer a una persona si ya no es quien era? Si una persona es como es una persona actualmente, y no como fue. Como fue ya no me importa. No puedo charlar a tu antiguo vos, no puedo besar a tu antigua vos. No puedo escuchar tu antigua vos, ni puedo escuchar tu antigua voz.

Pensamiento reflexivo sobre el pasado. Y las personas. Y sus personalidades. Y odiar a otra persona por tener personalidad que no me gusta. Y las desilusiones. Los problemas. El prejuicio. Prometer cosas falsas. Y lo que conlleva el egocentrismo. Y quien me mandó a aguantarme a éste, y quien lo mandó a aguantarme a mí.

Yo, un egocentrista.

Dos o Siete (Párabras)

-Estuve haciendo algo para vos -dijo de repente la Maga

-Qué?

-Ajaja, pensás que te voy a decir?

-Si, solamente para romper con la rutina de las sorpresas -y Oliveira la miraba expectante, casi como si estuviera viendo un vaso de vidrio caer a punto de romperse.

-Jajaja. Ya no es una sorpresa, porque te dije
-Como desees -resolvió Horacio

-Cuando te haces el indiferente me dan ganas de comerte

-Es algo que al ser humano le divierte mucho. Desea lo que no tiene. Siempre. No, mejor dicho,desea lo que no tiene por seguro, lo indeciso, todo lo que está en el borde. Yo nunca te tengo, nunca te voy a tener, y cada tanto por un ratito te tengo, que es lo que me mantiene acá. Porque sé como es cuando te tengo. Es como los adictos.

-Cierto, por eso yo trato de olvidarme como es tenerte, así me sorprende lo increíble que puede ser un instante con vos.

-Si nos acostumbramos estamos fritos. Y siempre se está muy cerca. Es muy fácil acostumbrarse a la vida, por eso todos nos aburrimos muy rápido. Yo me aburro muy rápido, te lo tengo que confesar. Probablemente ya lo sepas.

-Y vos te aburriste de mi?

-Eh?

-Decímelo -con una violencia casi bestial.

-No

-Y falta mucho? O me queda un tiempito todavía?

- Es que pasa algo con vos, no se si lo hacés a propósito, o es innato. Sorprendés. Igual, cuando decía que yo me aburro rápido, hablaba del momento instantáneo, tardo más en aburrirme de algo más global.

-Me estas sacando las ganas de terminar lo que te estaba haciendo, Horacio. (Demasiada filosofía, Oliveira)

-A lo que voy -se apresuró a resumir, viendo la cara de impaciencia de su interlocutora- es que sos genial. Alguna vez te escribí "administrás el deseo"
-No

-Si, tal vez no te lo dí, pero estoy casi seguro de que lo escribí. Sos tan especial

-Jaja, ¿sabés hace cuánto que no veía una estrella fugaz? -la Maga y su cualidad para cambiar de tema

-En La Riviera vi un montón. Si te pones a mirar el cielo con total oscuridad, hay una cada 5 minutos mas o menos



-Imaginate saber que te vas a morir en 2 meses –dijo él para sacar conversación.

-No me puedo imaginar eso

-Yo si. Se derrumbaría casi todo y me quedaría lo mas precioso: el ahora. Pero sólo si me dicen que me quedan 2 meses es precioso. A veces parece que solo quiero saltar los días, que estoy esperando algo. A los 64 años me voy a dar cuenta de que no persigo nada .Y ya va a ser tarde.

-Igualmente, sé que no me amarraría la locura de querer viajar, hacer paracaidismo y escalar una montaña. Me quedaría con lo cotidiano. A los 64 años vas a tener muchas cosas vividas y más conociéndote a vos. Vas a tener tiempo para todo.

- ¿Y vos cómo sabés? Yo siento que me persigue el tiempo. Ah! Ya sé que es: otra vez, mi mejor amiga la ansiedad

-La ansiedad no adelanta el tiempo, Horacio

-Me decís eso y me da mas ansiedad

-Juntá ganas pero viví despacio

-Cuando estoy con vos vivo despacio. ¿O acaso no me ves cuando te miro?

-Y vos me ves a mi cuando te miro?

-Sí. Y veo todo lento. Quiero comerme cada cosa que veo, reservármela para mi solo. Así creo que lo voy a disfrutar mas. Aunque no sé si tenga relación. Cada vez que te miro siento mitad placer y mitad impotencia ansiosa de no poder devorarte de verdad, de que lo que veo no lo puedo ver cuando quiero, de que no importa qué tanto lo pueda besar, siempre es frágil, nunca es mío. Cuando estoy con vos, no quiero seguir saltando días y corriendo con el tiempo, ni vivir más cosas, solamente quiero que sea (valga la redundancia) solamente eso, y entre mas lento, mejor.

-Te amo muchísimo.


-Yo no se si te amo, o qué nombre ponerle, pero me volvés loco. –miró confundido el aire que flota- O tal vez me volvés normal.

-Jaja. Le sacas romanticismo a las cosas cuando te ponés en “lógica, lógica, lógica”.

-Entonces te amo. Con locura.

Gonzalo Alipaz (con ayudita)

Dos o Siete (Bartolomé)

Hace unos días, un vendedor se acercó a mí. Estaba yo en Avenida Café Con Leche, entre Medialunas y Soda, en esa cafetería donde desayuno en mi vida laboral (que no pretende ser) rutinaria. Me miró directo a los ojos como si me conociera y me dijo:
-Señor ¿Lo puedo molestar un minuto? Hace a...
-Espere -lo interrumpí- si usted me hace una pregunta, déme tiempo para contestarle. A no ser que sea una pregunta retórica. ¿Es una pregunta retórica?
-Sí
-Entonces adelante
-Hace años paso por esta cafetería a vender este producto. Aunque usted nunca me prestó atención ¿O sí?
-No
-Lo sé, solo era una pregunta retórica. ¿Pero sabe por qué no me ve? -- Al ver que abrí la boca para contestar, me miró con desaprobación -- Porque usted está absorto en sus pensamientos. Siempre. Y ese es el asunto. Me parece que usted se está perdiendo de algo importante. Se trata del producto que yo vendo.
-Es solo otro vendedor chanta - pensé
-El producto que vendo es un cuaderno. Tiene tapa dura. Lo hay en distintos colores y motivos.
-Ya tengo uno, gracias. -dije desanimado y casi enojado por el minuto que me robó
-No, espere. Cada mañana yo lo miro desde la vereda de enfrente, y créame, lo miro con detenimiento. Conozco cada una de sus corbatas, sé que le gustan las medialunas de manteca y que las come primero por las dos puntas. El café con leche le gusta de un color medio y le pone tres sobrecitos de azúcar. ¿Pero sabe qué es lo más curioso? -me calló otra vez con la mirada- Usted es el único en todo el café que no lee el diario. Se la pasa mirando la ventana con las pupilas dilatadas, nadando en su mente. Este cuaderno, puede parecer muy simple y básico, pero no es un cuaderno cualquiera. Es el cuaderno que usted necesita. Yo tengo lo que usted necesita. Y puede ser su mejor compañía todas las mañanas. No tiene renglones, como a usted le gusta. Es donde usted puede hacer y deshacer su propio mundo, el mundo que crea todos los días.
-Me convencés, aunque me siento incomodo, no tengo dinero ahora mismo.
-Señor, puede no tener dinero, pero lo que que le sobra es miedo. Miedo de que este cuaderno sea exactamente lo que estaba buscando, y que después tenga que mirarme con agradecimiento por el resto de sus días. Por si es cierto lo del dinero, tome, se lo doy gratis. Usted lo necesita más que yo necesito esos 7 pesos.
Me dio vergüenza. Lo decía en voz alta y yo lo que menos quería era que todo la cafetería sepa que ese vendedor que hasta ayer parecía común, me regalara un cuaderno que por tan poco podía ser mío.
Saqué un billete de dos y uno de cinco y los puse sobre la mesa.
-Tome, lo compro. - susurré.
El vendedor tomó solamente el de dos: Bartolomé Mitre. Lo miró con detenimiento. Bartolomé siempre tuvo esa mirada como de distancia y de disimulo, pero ¿qué más podría encontrar en ella?
-No -dijo determinante.
-¿Qué sucede? -pregunté indignado- Hace años desea venderme este cuaderno que según usted es lo que yo necesito, y cuando estoy a punto de comprarlo, me lo niega sin mas.
-Exacto
-Por favor. Necesito ese cuaderno, lo necesito de verdad. Apenas lo veo y la sensación de libertad es increíble. Tan solo acepte mi dinero, y démelo.
-No. Me di cuenta que usted en realidad no lo necesita de verdad. Mis cuadernos merecen estar en manos de escritores, gente a la cual yo le regalo mis cuadernos y no le da vergüenza que lo haga.
-Solo déme al menos una hoja de los cuadernos para esos escritores entonces -probé negociar con el negociante
-No. La abstinencia a escribir lo volverá loco. Todas las mañanas me mirará desde este ventanal, rogándome en su interior que vuelva a ofrecerle un cuaderno, ese lugar perfecto donde usted por un momento imaginario se sintió tan bien. Y entre más intente evitar mirarme, mejor me voy a sentir. Usted me podrá odiar, pero en realidad le encanta que le diga que no. No me lo niegue, lo descubrí.
Con esto el vendedor dejó el billete en la mesa, y se marchó a seguir su recorrido habitual, con una sonrisa triunfal. No le dije nada. Le regalé el placer de la batalla ganada.
-¡Que arrogante! -pensé, con la mirada ausente mientras terminaba mi café con leche.
Guardé mis dos billetes, salí de la cafetería, bajé las escaleras y me tomé el subte línea A.


Últimamente escribo siempre, pero en mi propio cuaderno. Tiene renglones en las hojas, pero al menos finge desconocer que si se quema me muero.

Gonzalo Alipaz
ODIO
tu
SOBERBIA

Dos o Siete (

Te miro de lejos.
Tan de lejos, que pareces solo un pensamiento borroso o desenfocado del deseo. Deseo, que a tantas trampas me hiciste caer. Que me convertiste en quien nunca quise ser.
Solo ver como objeto lo que siempre respeté. Solo caer en un inmenso vacío muy lleno y delicioso.



Esto no lo escribí yo.
PIENSO, LUEGO EXISTO
COGITO ERGO SUM

Gonzalo quiere escribir un libro pero no se anima.
Gonzalo no corre ni al colectivo
Gonzalo es ansioso
Gonzalo quiere lo que no tiene
Gonzalo es especulador. A veces espera tanto que lo descepciona, y a veces espera tan poco, que hace que se heche para atrás.
Gonzalo ve arte hasta en su jean gastado.
Gonzalo habla en tercera persona
Gonzalo odia porque ama.
Gonzalo es colgado.
Gonzalo se despierta pensando todos los días en una canción diferente.
Gonzalo va a continuar otro día esta misma publicacion.



A veces te miro a los ojos

y no te creo NADA

Falta Entera

A Silvio Katz


En sus ojos veo grabada
nada más que una secuela.
Fue soldado en el infierno,
arrancado de la escuela.

Apenas ballesta oxidada,
cargada de valor y bronca.
Sangre argenta, piel gastada,
botas frías y embarradas.

Ni Granada en su mochila.
Ni Chocolate en su recreo.
Ni Combate de materia.

Héroe que alguna vez fue,
todavía hay gente que lo recuerda.
Frío y húmedo oxigeno marino,
que a los corazones los hizo de piedra.

Malvina y Soledad,
esquirlas
en el edredón azul.

Y para siempre el frío viento,
y para siempre el comunicado,
y el enemigo que no tanto.

¿Hay algo más horrible que la guerra? Sí,
el olvido,
y la indiferencia.

Falta entera, señor Katz,
por faltar hoy a la escuela.



Gonzalo Alipaz ®

Dos o Siete (Su habitación)

Ahora estás en su habitación. Su habitacion y sus suaves sabanas que son mucho mas suaves que las blancas y perfumadas que habrían de estar tiradas en el piso. Claro, el piso estaría frío. Mientras tanto yo corro y corro adentro mio, y no se si realmente no me interesa o si se me acalambran los pies de tan solo pensarlo. Pero por las dudas no pienso, por las dudas no corro. Total es mi egoismo mi mejor amigo, el que siempre me mantuvo a salvo y me come por dentro.

Instrucciones para llorar


Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza.
El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortázar
Es increible como NOSOTROS

castigamos a nuestros padres

Dos o Siete (Humo)

Suelto una bocanada de humo y creo tener razón en la mitad de lo que digo. ¿Será por el otoño?
El ambiente es distante pero porque no pertenezco. Aún así, pretendiendo estar cómodo, sentado en el piso contra la pared. Poca luz y mi mirada clavada en el suelo. La particularidad es que esta vez no divago solo, divago con el deja vú constante y la ausencia del teléfono en la oreja. Y divago en voz alta y me discutís y te discuto y por eso me discutís (otra vez los infinitos), porque sabés que en el fondo me encanta que me discutan.
Mirás el techo. Caés constantemente. No se cuanto tiempo de ídolos con risas sin demasiado sentido, solo para acostumbrarnos a la voz suspendida en el aire del interlocutor. Y para recuperar lo que no nos escuchamos en este tiempo.
Poca visión, aunque todo sea tan calido y frío, tan familiar. Varias veces estuve en lugares fríos como este. Pero no puedo imaginarte en un lugar que no sea frío, así que supongo que es propio.
Cada vez más sabanas blancas de algodón. De nada a todo, o tal vez nunca estuvieron acá en el suelo. Transgresores por naturaleza. Desearse entre sí para nunca tenerse.

Nunca me satisfago, entonces caigo del piso y de golpe en tu humo.

Tu humo es mi humo,
mi humo es tu humo,
el humo es dulce.

Suave, todo es suave, como estas sabanas. No como las mías, ni como las sabanas de naftalina, no. Estas sabanas son suaves y toxicas como la dulzura de este humo.
Dos minutos, o tal vez siete, que interrumpieron todo sonido; natural como el silencio. (Que grandes se ven tus ojos desde acá).

A continuación todo es blando, todo es terso. Todo era seco hasta ahora.
Esta vez es distinto, el chocolate tiene sabor a chocolate.

“Siempre prefiero trabajar en el estudio. Aísla a las personas de su entorno. En cierto modo se transforman en símbolos de sí mismas. Con frecuencia tengo la sensación de que vienen a fotografiarse tal como si acudieran a un médico o un adivino: para descubrir cómo son. Así que dependen de mí. La concentración tiene que surgir de mí. A veces alcanza tal intensidad que ni se oyen los ruidos del estudio. El tiempo se detiene. Compartimos una intimidad breve e intensa. Pero es gratuita. No tiene pasado ni futuro. Y cuando la sesión ha terminado –cuando se ha fijado la imagen–, no queda nada excepto la fotografía, la fotografía y una especie de embarazo. Los clientes se van y no los conozco. Apenas he oído qué dijeron. Si una semana más tarde los encuentro en cualquier parte, creo que no me reconocerán. Porque es como si en verdad yo no hubiera estado allí. Al menos, la parte de mí que estaba está ahora en la fotografía. Y las fotografías tienen para mí una realidad que la gente no tiene. Es a través de la fotografía como las conozco.”

Richard Avedon

La fotografía

Breve suma por Susan Sontag

1. La fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma.

2. Es la manera ineludiblemente «moderna» de mirar: predispuesta en favor de los proyectos de descubrimiento e innovación.

3. Esta manera de mirar, que tiene ya una dilatada historia, conforma lo que buscamos y estamos habituados a notar en las fotografías.

4. La manera de mirar moderna es ver fragmentos. Se tiene la impresión de que la realidad es en esencia ilimitada y el conocimiento no tiene fin. De ello se sigue que todos los límites, todas las ideas unificadoras han de ser engañosas, demagógicas; en el mejor de los casos, provisionales; casi siempre, y a la larga, falsas. Mirar la realidad a la luz de determinadas ideas unificadoras tiene la ventaja innegable de dar contorno y forma a nuestras vivencias. Pero también —así nos instruye la manera de mirar moderna― niega la diversidad y la complejidad infinitas de lo real. Por lo tanto, reprime nuestra energía, nuestro derecho en realidad, a refundar lo que deseamos refundar: a nuestra sociedad o a nosotros mismos. Lo que libera, se nos dice, es notar cada vez más cosas.

5. En una sociedad moderna, las imágenes realizadas por las cámaras son la entrada principal a realidades de las que no tenemos vivencia directa. Y se espera que recibamos y registremos una cantidad ilimitada de imágenes acerca de lo que no vivimos directamente. La cámara define por nosotros lo que permitimos que sea «real»; y sin cesar ensancha los límites de lo real. Se admira a los fotógrafos sobre todo si revelan verdades ocultas de sí mismos o conflictos sociales no denunciados del todo en sociedades próximas y distantes de donde vive el espectador.

6. En la manera de conocer moderna, debe haber imágenes para que algo se convierta en «real». Las fotografías identifican acontecimientos. Las fotografías confieren importancia a los acontecimientos y los vuelven memorables. Para que una guerra, una atrocidad, una epidemia o un denominado desastre natural sean tema de interés más amplio, han de llegar a la gente por medio de los diversos sistemas (de la televisión e internet a los periódicos y revistas) que difunden las imágenes fotográficas entre millones de personas.

7. En la manera de mirar moderna, la realidad es sobre todo apariencia, la cual es siempre cambiante. Una fotografía registra lo aparente. El registro de la fotografía es el registro del cambio, de la destrucción del pasado. Puesto que somos modernos (y si tenemos la costumbre de ver fotografías somos, por definición, modernos), sabemos que las identidades son construcciones. La única realidad irrefutable ―y nuestro mejor indicio de identidad― es cómo aparece la gente.

8. Una fotografía es un fragmento: un vislumbre. Acopiamos vislumbres, fragmentos. Todos almacenamos mentalmente cientos de imágenes fotográficas, dispuestas para la recuperación instantánea. Todas las fotografías aspiran a la condición de ser memorables; es decir, inolvidables.

9. Según la perspectiva que nos define como modernos, hay un número infinito de detalles. Las fotografías son detalles. Por lo tanto, las fotografías se parecen a la vida. Ser moderno es vivir, hechizado, por la salvaje autonomía del detalle.

10. Conocer es, sobre todo, reconocer. El reconocimiento es la modalidad del conocimiento que ahora se identifica con el arte. Las fotografías de las crueldades e injusticias terribles que afligen a la mayoría de las personas en el mundo parecen decirnos —a nosotros, que somos privilegiados y estamos más o menos a salvo— que deberíamos sublevarnos, que deberíamos desear que algo se hiciera para evitar esos horrores. Hay además otras fotografías que parecen reclamar un tipo de atención distinto. Para este conjunto de obras en curso, la fotografía no es una suerte de agitación social o moral, cuya meta sea incitar a que sintamos algo y actuemos, sino una empresa de notación. Observamos, tomamos nota, reconocemos. Ésta es una manera más fría de mirar. Esta es la manera de mirar que identificamos como arte.

11. La obra de los mejores fotógrafos comprometidos socialmente es a menudo condenada si se parece demasiado al arte. Y a la fotografía tenida por arte se le puede condenar de modo paralelo: atenúa la preocupación. Nos muestra acontecimientos y circunstancias que acaso deploremos y nos pide que mantengamos distancia. Nos puede mostrar algo en verdad horripilante y ser una prueba de lo que es capaz de tolerar nuestra mirada y se supone que aceptamos. O a menudo simplemente nos invita —y esto es cierto en casi toda la fotografía contemporánea más brillante— a fijar la vista en la banalidad. Fijar la vista en la banalidad y también paladearla, recurriendo precisamente a los muy desarrollados hábitos de la ironía que se afirman mediante las surrealistas yuxtaposiciones de consabidas fotografías de exposiciones y libros más refinados.

12. La fotografía —insuperable modalidad del viaje, del turismo— es el principal medio moderno de ampliación del mundo. En cuanto rama del arte, la empresa fotográfica que hace más amplio el mundo tiende a especializarse en los temas que al parecer provocadores, transgresores. La fotografía puede estar diciéndonos: esto también existe. Y eso. Y aquello. (Y todo es "humano".) Pero ¿qué hemos de hacer con este conocimiento, si acaso es un conocimiento, digamos, de la identidad, de la anormalidad, de mundos marginados, clandestinos?

13. Llámese conocimiento, llámese reconocimiento; de algo podemos estar seguros acerca de esta modalidad, singularmente moderna, de toda vivencia: la mirada, y el acopio de los fragmentos de la mirada, nunca pueden completarse.

14. No hay fotografía definitiva.

Dos o Siete (Tu habitación)


skins
Cargado originalmente por truetaste

Y desenfoco y camino por tus piernas. Y corro y me deliro.
Es curioso, pero mientras debería estar pensando si ese lunar se movió de lugar, o siempre me miraba desde ahí, pienso y filosofo sobre mi estado laxo y Moiré, y su extremado parecido a despertarse de una suave siesta de 7 minutos...o 2 horas.

Gonzalo Alipaz

Placeres ciegos

El peor enemigo


Worst Enemy
Cargado originalmente por Ben Petrucci

Silencio


Caught in Silence
Cargado originalmente por Altering Sight

Dos o Siete (Post Siesta)


Forty Nine: The Beat of My Heart
Cargado originalmente por AnnaGay

Lentamente acarició mis ojos con mis parpados. Ya sin ganas de seguir durmiendo, pero con ganas de vivir la sensación de nuevo. Corro hacia lo que dije hace siete minutos que parecieron dos, pero a medida que pienso se desvanece.
Culmino con un suave movimiento fresco de cansada siesta por la tarde de un terrible martes de otoño.

Gonzalo Alipaz

Underworld


Underworld
Cargado originalmente por zalkr

Aplastamiento de las gotas



Cargado originalmente por Bella`
Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.


Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortázar - Escuchar de él mismo

sombra3
Cargado originalmente por Eliel.

-Que mirás?
-Miro tus ojos.
-Que te miran.
-Miro tus ojos que me miran.
-Que miran mis ojos.
-Miro tus ojos que me miran que yo estoy mirando tus ojos.
-Que miran tus ojos.
-Entonces, miro tus ojos que me miran que yo estoy mirando tus ojos que miran a los míos.
-Y cómo sabes que te miro y no estoy simplemente viendote?

Como

-Cómo comés?
-Cómo que cómo como?
-Cómo como.
-Cómo como? Cómo? Como que cómo como cuando como.

La orgía

Do es varón

Re es varón

Mi es mujer

Fa es mujer

Sol es mujer

La es mujer

Si es varón

Y entre ellos hacen el amor como si no hubiera un mañana. La orgía más bella e infinita.

Capitulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

Julio Cortázar


Hola

Siempre te encuentro. Y prefiero ser invisible, y verte cuando te lavás los dientes, cuando llamás el ascensor, cuando recien te despertás. Cuando te bañás, cuando pagás el colectivo, cuando ves una pelicula, cuando te reís sonsamente enfrente de la pantalla. Cuando sos VOS

Astrónomos de azotea,
apreciando la belleza que pocos aprecian.

Tanta magnitud en el cielo,
tanta en tus ojos.
(que parece algo quieren decir)

Ventanas que fotografían cada instante.

Mirarlos,
tan placentero como frescura de otoño,
dejan ver la perfección de lo imperfecto
en el ser humano.

Alguna vez querrás saber

la dirección

para volver al origen del principio


Despues te dí la mano y pasaron los años


Estoy en este mini laboratorio fotográfico hace casi 11 años. Lo considero un trabajo importante. Cuando la casa de la gente esta en llamas, qué es lo primero que salvan despues de sus mascotas de sus seres queridos? Las fotos familiares.
Algunas personas piensan que este trabajo es trabajo de un oficinista. En realidad creen que cualquier idiota que hace un seminario de 6 días puede dominar el arte de hacer hermosas impreciones en menos de una hora. Pero por supuesto, como la mayoría de las cosas, hay mucho más detrás de una impresion que la gente no ve.
He visto copias que Rexall o Fotek les hace a la gente... Impresiones sobre-expuestas, de mala calidad. Demasiado oscuras. No hay sentido de reverencia por este servicio que proveen a la gente. Yo proceso estas fotos como si fueran propias.

Segun el diccionario de la Real Academia Española... la palabra "instantanea" fue usada por primera vez por Sir Andrew Hawker, un atleta ingles. Él escribió en su diario que casi todos las fotos de pajaros que tomó ese día fueron tomadas instantaneamente, como queriendo decir una toma apresurada sin un objetivo deliberado.
It is no concern of ours how you run your own planet. But if you threaten to extend your violence... this earth of yours will be reduced to a burned-out cinder.
Now, we do not pretend to have achieved perfection. But we do have a system, and it works.

Your choice is simple: join us and live in peace or pursue your present course and face obliteration. We shall be waiting for your answer.


The decision rests with you.



"Las instantáneas son nuestra defensa contra el flujo del tiempo.
Se oprime el disparador, se enciende el flash... y hemos detenido el tiempo, aunque sea por un instante.


Y si estas fotos tienen algo que decirle a las generaciones futuras es esto: "Yo estuve aquí, yo existí, fui joven, fui felíz, y alguien me tenía suficiente afecto como para tomar mi fotografía."

La mayoría de la gente no toma fotografía de las cosas pequeñas, el vendaje usado, el empleado de la gasolinera, la avispa de la gelatina... Pero estas cosas conforman la verdadera imagen de nuestras vidas. La gente no toma fotografías de estas cosas.


Las fotos familiares retratan rostros sonrientes. Nacimientos, bodas, vacaciones. Tomamos fotos de los momentos felices de nuestras vidas. Cualquiera que hojeara nuestro álbum de fotos llegaría a la conclusión de que vivimos una existencia alegre y placentera, sin tragedias. NADIE toma jamás una fotografía de algo que quiere olvidar."


Sy Darrish (Robin Williams)-Retrato de una Obsesión (One Hour Photo)

Macro porno intenso
Jean-Baptiste Grenouille
Disparé una frase al viento
y una mujer cayó
Afirmación: La verdad sigue siendo más importante que la monogamia
Luz, cámara y acción

Caida Libre


Caida Libre
Cargado originalmente por GeoShooter

Después de un baño cerebral


how we have spent the vacation
Cargado originalmente por Lero !!

Estaba listo para ser amado


Pretty Pretty
Cargado originalmente por *Zara





They come
Cargado originalmente por ZespiraL
Pero es mejor decir adiós e intentar mañana.
Es extraña esta ciudad


Cargado originalmente por omnia
Mi voz vegetal

Chicos


Solo son chicos. Y en sus mentes reposará para siempre.

folies naturelles
Cargado originalmente por Nathalie Lampole
Envuelto en los sueños de multiples noches

r a i n b r o w c h e
Cargado originalmente por byArii®